Etnobotánica

  

DOI: 10.17129/botsci.2239

Variedades locales y criterios de selección de especies domesticadas del género Cucurbita (Cucurbitaceae) en los Andes Centrales del Perú: Tomayquichua, Huánuco

Landrace diversity and local selection criteria of domesticated squashes and gourds (Cucurbita) in the central Andean mountain range of Peru: Tomayquichua, Huánuco


Resumen

Antecedentes:

Es importante entender las prácticas agrícolas y los criterios de selección que moldean la diversidad de variedades locales en plantas domesticadas. La región andina comparte con la región mesoamericana y Norteamérica los centros de origen de las cinco especies domesticadas de Cucurbita. Sin embargo, los estudios sobre diversidad biológica de estas especies son escasos en Perú en comparación con México.

Preguntas:

¿Cuáles son las variedades locales de Cucurbita que reconocen, promueven y conservan los agricultores en el Distrito de Tomayquichua? ¿Qué mecanismos promueven la diversidad de estas variedades?

Especies estudiadas:

Cucurbita ficifolia Bouché, Cucurbita moschata Duchesne, Cucurbita maxima Duchesne.

Sitio y año de estudio:

Tomayquichua, Huánuco, Perú (junio de 2018 y 2019).

Métodos:

Se realizaron entrevistas semiestructuradas a 29 familias de agricultores y comerciantes para evaluar la diversidad de variedades locales y las prácticas de manejo de las especies del género Cucurbita.

Resultados:

C. ficifolia es la cucurbitácea más diversa en Tomayquichua (13 variedades) seguido de C. moschata (10 variedades), las cuales se siembran en chacras y traspatios. Se reportan siete variedades de C. maxima, con el uso predominante de una variedad comercial en cultivos intensivos.

Conclusión:

Las prácticas agrícolas tradicionales parecen mantener la diversidad local de C. ficifolia y C. moschata. Las variedades locales de C. maxima en Tomayquichua parecen ser desplazadas progresivamente por una variedad mejorada destinada a aumentar la producción mediante prácticas agrícolas intensivas. La alta diversidad biológica de C. ficifolia en Perú sugiere un origen andino, pero se requieren estudios genéticos adicionales para aclararlo.

 

Palabras clave: 

Centro de diversidad; criterios de selección; Cucurbita spp.; variedades locales.

Abstract

Background:

It is important to understand the agricultural practices and criteria of human selection that shape the diversity of landraces in domesticated plants. The Andean region shares with Mesoamerica and North America the areas of origin of the five domesticated species of Cucurbita. However, studies on the biological diversity of these species have been scarcer in Peru than in Mexico.

Questions:

Which landrace varieties of Cucurbita are recognized, promoted and conserved by the farmers in the District of Tomayquichua? Which mechanisms promote the diversity of these varieties?

Studied species:

Cucurbita ficifolia Bouché, Cucurbita moschata Duchesne, Cucurbita maxima Duchesne.

Study site, dates:

Tomayquichua, Huánuco, Peru (June of 2018 and 2019).

Methods:

We used semi-structured interviews to 29 families of farmers and merchants to assess the diversity of landrace varieties and agricultural management practices of Cucurbita species.

Results:

C. ficifolia was the most diverse cucurbit in Tomayquichua (13 varieties) folowed by C. moschata (10 varieties), both which are grown in chacras and backyards. We report seven varieties of C. maxima, with the predominant use of a commercial variety through intensive agricultural practices.

Conclusion:

The traditional agricultural practices seem to maintain the landrace diversities of C. ficifolia and C. moschata. The landraces of C. maxima in Tomayquichua seem to be displaced progressively by an enhanced variety destined to increase yield using intensive agricultural practices. The high biological diversity of C. ficifolia in Peru suggests an Andean origin for this species, but future studies with genetic data are needed.

 

Key words: 

Center of diversity; Cucurbita ssp.; landrace diversity; management.


 

 

La domesticación es un proceso evolutivo en el que diferentes fuerzas dirigidas por humanos y otras causas naturales (selección, deriva génica, flujo génico, sistemas reproductivos) operan en contextos antropogénicos e influyen en la generación de divergencias morfo-fisiológicas y genéticas entre los organismos domesticados y sus parientes silvestres (Casas et al. 2007, Pickersgill 2018). A su vez, se trata de un proceso de evolución mutualista en el cual un organismo asume control sobre la reproducción y cuidado de otro organismo, de manera que se pueda aprovechar algún recurso de interés (Zeder 2015).

La región andina, particularmente la región que comprende a Ecuador y Perú es considerada uno de los centros de origen de plantas domesticadas más importantes del planeta (Vavilov 1926, Harlan 1992, Diamond 2002) y comparte con la región mesoamericana y Norteamérica los centros de origen y diversificación de las cinco especies domesticadas de Cucurbita (Cucurbitaceae; Sanjur et al. 2002, Zheng et al. 2013).

El género Cucurbita es nativo del continente americano y es mayormente reconocido por sus especies domesticadas, comúnmente llamadas calabazas y zapallos. Comprende 20 taxa herbáceos, de 12 a 15 especies de las cuales cinco han sido domesticadas (Paris 2016, Lira et al. 2016). Las calabazas cultivadas son parte importante de los sistemas de policultivo tradicionales (e.g. milpa en México, chacras en Perú), las cuales mitigan la erosión del suelo y mantienen la humedad gracias a la amplitud de sus hojas que logran una cobertura significativa de los suelos, además de reducir el establecimiento y crecimiento de plantas arvenses (Lozada-Aranda et al. 2017). Adicionalmente, los cultivos de calabazas representan parte central de la alimentación en muchas regiones de América y el mundo (Eguiarte et al. 2018), con una producción de más de 24 millones de toneladas de alimento anualmente a nivel mundial (Paris 2016). Dada la importancia económica y evolutiva del género, se han realizado esfuerzos por comprender la domesticación independiente de sus especies y documentar la diversidad de las variedades locales (Paris 2016, Lira et al. 2016, Eguiarte et al. 2018).

Un aspecto importante para entender los procesos evolutivos que han modelado la variación de las especies domesticadas a lo largo del tiempo, consiste en documentar y analizar la diversidad morfológica y genética de las variedades locales a lo largo de su distribución natural (Casas et al. 1999, Gepts, 2014). En el caso del género Cucurbita, se han realizado esfuerzos para documentar su variación morfológica y genética en México (e.g. Andres 1990, Cerón-González et al. 2010, Sánchez-de la Vega et al. 2018). Sin embargo, los trabajos realizados en la región andina han sido relativamente escasos, documentando principalmente el norte de Perú (Delgado-Paredes et al. 2014). El estudio en ambas regiones es clave para analizar temas aún controvertidos sobre el origen y difusión de estos cultivos (Lira et al. 2016). Las áreas montañosas tropicales de la región andina presentan escenarios ambientales marcadamente distintos en los gradientes altitudinales, los cuales constituyen contextos bioculturales excepcionalmente informativos para analizar los procesos de variación asociados a la domesticación y aquellos influidos por fuerzas evolutivas naturales (Velásquez-Milla et al. 2011).

Este estudio tiene como objetivo enriquecer el conocimiento sobre la diversidad biológica y el manejo de las calabazas y zapallos cultivados en el distrito de Tomayquichua, localizado en el departamento de Huánuco, provincia de Ambo, en la Sierra Central del Perú. Con base en esto, el estudio aspira a contribuir con información sobre las culturas andinas y sus interacciones con las cucurbitáceas. La información documentada parte del conocimiento y criterios de selección de los agricultores locales, quienes distinguen y conservan las distintas variedades locales de calabazas que se aprecian en esta región andina. Existen antecedentes que revelan una mayor diversidad biológica de plantas cultivadas en sistemas tradicionales comparados con los sistemas intensivos en distintas especies en todo el planeta, debido principalmente al papel de los agricultores en promover y conservar la diversidad de variedades locales (Brush 1986, Louette et al. 1997, Bellon & Berthaud 2004, Jarvis et al. 2008, Veteläinen et al. 2009). Debido a lo anterior, en este estudio se esperaba encontrar una mayor diversidad biológica de calabazas y zapallos que se cultivan bajo sistemas de producción agrícola tradicionales con respecto a los sistemas de cultivo intensivo.

Materiales y métodos

Área de estudio. El estudio se realizó en el distrito de Tomayquichua, dentro del Departamento de Huánuco, provincia de Ambo, Perú (Figura 1). La mayor parte de los datos colectados provienen de la Microcuenca de Warmiragra, entre 10° 02' 00" - 10° 05' 00" latitud sur y 76° 08' 00" - 76° 13' 00" longitud oeste (CCTA 2011). El área de estudio abarca los poblados de Armatanga y Chinchobamba en la zona media de la cuenca, perteneciente a la región natural denominada “quechua” que va entre 2,300 a 3,500 m, y el poblado de Tomayquichua en la zona baja de la cuenca, perteneciente a la región natural denominada “yunga” entre 1,000 a 2,300 m (Pulgar-Vidal 1979). Se realizó una colecta adicional de datos en el mercado local de la ciudad de Huánuco, ubicada en el centro del Distrito. De acuerdo con un censo realizado en 2007, se estima que el Distrito de Tomayquichua está conformado por alrededor de 3,500 habitantes (INEI 2007). La lengua local en Tomayquichua es el quechua y la segunda lengua es el español, siendo casi todos los pobladores bilingües. En la zona baja de la cuenca se encuentra la capital del distrito (poblado de Tomayquichua), donde se realizan diversas actividades socioeconómicas primarias, secundarias y terciarias, mientras que en la zona media de la cuenca se realizan actividades agrícolas de supervivencia basadas en el autoconsumo, complementadas con intercambios comerciales y actos de reciprocidad entre los habitantes (CCTA 2011). Las principales plantas alimenticias que se siembran en la zona media de la cuenca son la papa (Solanum tuberosum L.), el maíz (Zea mays L.), el frijol (Phaseolus vulgaris L.), la caña de azúcar (Saccharum officinarum L.) y la alfalfa (Medicago sativa L.), mientras que la ganadería es una actividad marginal en la región (CCTA 2011). Los agroecosistemas en Tomayquichua pueden categorizarse en tres grupos: la chacra, el traspatio y el cultivo intensivo (Figura 2). La chacra, proveniente del quechua chakra, hace referencia a una parcela agrícola tradicional de dimensiones relativamente pequeñas dedicada a la producción de alimentos (Laime-Ajacopa et al. 2007) y representa un sistema tradicional de producción agrícola en la región andina, el cual combina diferentes tipos de cultivos para hacer más eficiente el uso de recursos (i.e. agua, nutrientes, luz solar) en el área destinada a la siembra (Torres et al. 2015). Los traspatios pueden considerarse como sistemas tradicionales de producción agrícola donde interactúa una elevada diversidad de animales y plantas al lado de edificaciones humanas, y cuya producción suele estar vinculada al autoconsumo (Mariaca-Méndez 2017). Por otro lado, el cultivo intensivo se refiere al uso de herramientas modernas que permiten la producción agrícola a escala industrial y favorecen el uso de variedades mejoradas para aumentar la producción (Casas & Parra 2016).